El deporte y la política
23 Apr
No sé por qué los humanos insistimos en relacionar cosas que no tienen relación y de utilizar algo bueno precisamente para lo opuesto.
Es entendible que, por muchas razones, no pueda evitarse la relación entre la política y el deporte. En primer lugar, por la increíble importancia (aunque algunos insistan en ignorarla) del deporte en el mundo y en la sociedad, ya está más que claro que casi nunca un deporte es sólo eso, sino una representación de muchísimas cosas; fuerza, estrategia, agresividad, defensa, agilidad, inteligencia, energía, resistencia, adrenalina, frialdad y euforia a la vez. Cosas que sin pensarlo mucho se asocian claramente con, por ejemplo, la guerra. Y eso por no entrar en más detalles.
Ya estando claro que el deporte es importante y que en algunos casos es inevitable hacer estas relaciones, por cuestiones históricas, geográficas, etc. creo que deberíamos ser capaces de mantenerlo en un nivel sano. Pero no, no lo somos.
El deporte es una forma de reconocimiento internacional, de ingresos económicos, de fuerza social y que en un gobierno puede dar mucho populismo. Entonces, sin duda, cualquier gobierno populista, fracasado en la política pero aún con ansias de poder, recurrirá a todos los medios posibles para lograr su objetivo y ahora ya vemos cómo cobra sus víctimas.
Hay muchos casos, algunos que ni nos imaginamos. Pero en este caso particular hablo de Venezuela. Ya pasó con la Copa América, pero ahora el problema es que ha costado vidas. Me refiero a la muerte del Inca Valero y su mujer, por quienes no entraré en mayores detalles porque mi punto era reflexionar sobre el uso y abuso del deporte para fines políticos, cosa realmente atroz.

