Hamburgo pierde ‘su’ final y el Atleti se presenta 24 años después

El Fulham se ha encargado de robar la ilusión de los hanseáticos que soñaban, al igual que el Madrid, con una final europea en casa. Esto raras veces se da, y esta no será la excepción.
Hay que reconocer el gran mérito que tiene el conjunto de la ciudad porteña, que no ha tenido su mejor año en la Bundesliga, pero luchó por todas sus posibilidades e incluso estuveron rozando el sueño hasta pasada la mitad de la segunda parte. Los británicos lograron, en menos de diez minutos, dar la vuelta al gol de Petric, gracias a un tanto de Davies en el 69, que aún habría sido insuficiente y otro de Gera para dejar contra las cuerdas al Hamburgo, que no tuvo tiempo suficiente y terminó despidiéndose de ‘su’ final.
En la otra eliminatoria, se vivió un partido un poco más heroico y digno de no olvidar. Los fanáticos del Atleti, tan fuertes y fieles como siempre, estuvieron a todo dar con el equipo en todo momento. La diferencia es que, por fin se ve en este equipo actitudes a intenciones alineadas. Directivos, técnicos, jugadores y aficionados remaron todos juntos para un trabajo increíble que los lleva a una final europea por primera vez en 24 años.
Esto es muy importante para los rojiblancos en todo aspecto. En primer lugar, porque no se amilanaron ante el poder de Anfield, porque los 3500 fanáticos se quedaron sin garganta para apoyar los 120 minutos, porque a pesar del gol de Aquilani, el equipo no aflojó sino que más bien se fue arriba y dominó el encuentro. Mostraron orden y mejor condición física, y aún así Benayoun parecía sentencias en la primera prórroga. Pero los colchoneros mostraron su fuerza mental y sabían que no significaba nada el segundo gol, ya que con marcar solo uno estarían en la final. Finalmente, gracias a una gran jugada, un buen pase de Reyes y una buena definición de Forlán (que ya estaba frustrado de tantas ocasiones) obtuvieron la recompensa por su esfuerzo.
Y así, convierten una temporada que se veía negra, donde estuvieron en los puestos de más abajo en una temporada en la que están en dos finales y podrán obtener dos de los tres títulos posibles. Eso sin contar que ya automáticamente estarán en competición europea nuevamente la próxima campaña.