Al ver la noticia de la muerte de Steinbrenner no pude evitar quedarme pensativo. No dejaba de sentir como algo muy extraño que una figura tan importante que se escucha con mucha frecuencia desde que existo pueda morir. Su nombre toma un valor simbólico tal que uno jamás piensa que pueda morir, olvidamos que siguen siendo personas.
En esto, pensé en escribir algo sobre él pero, si uno de mis mejores amigos es tan buen y gran fanático de los Yankees de NY, ¿por qué quitarle el privilegio de que lo haga él? Sabiendo que sería un honor, no perdió ni un segundo en hacerlo. Y es así como les dejo las palabras del Talfin George, padre conceptual del Talfinismo jeje lamento no haberlo publicado antes, pero me distraje en cosas menos importantes, como el trabajo. Espero que les agrade igual.
George M. Steinbrenner… léanlo como algo sentimental, o léanlo como objetivo trataré de llevarlo hacia ambas cosas.
Hoy en la mañana, chateaba con un gran amigo con el que siempre acostumbraba a conversar sobre baseball (y actualmente no lo hago con la misma frecuencia porque ya no está en Venezuela, otra pequeña cosa que nos quitan, ya que por supuesto, nadie con dignidad quiere vivir aquí) . Conversaba con él sobre la muerte de Steinbrenner y me pidió que colaborara en escribir algo para el blog. Hacía tiempo que no escribía en el blog y de verdad en este caso tenía muchos motivos para hacerlo, “George M. Steinbrenner murió ayer en la mañana”. Pensé en lo difícil que sería honrar a Steinbrenner…nunca lo conocí. Entonces, lo único que puedo hacer es hablar de lo que hizo y fue para el baseball, pero eso lo podemos ver en videos y leer en libros. Luego pensé; ¿qué significó para un fan de los Yankees la muerte de Steinbrenner? Sí es cierto que los Yankees ha sido un equipo que se ha beneficiado de un Positive Feedback Loop para ser ganador, pero en algún momento todos los equipos han tenido la oportunidad de entrar en ese loop de alguna forma u otra.
El espíritu de los jugadores muchas veces ha demostrado que siempre se puede ganar. Muchos dirán que Steinbrenner muchas veces apostó por llenar el equipo de estrellas, pero muchas veces esas estrellas no brillan y así como se puede ganar con ese dinero, se puede perder. Y sacando cuentas desde que nací, los Yankees han ganado cinco títulos de los 27, y tuve que esperar 17 años para verlos ganar por primera vez.
Muchas veces trato de recordar por qué soy fan de los Yankees y me doy cuenta de que tiene que ver con cosas que viví desde pequeño. Casi siempre trato de que si algo me agrada, invertirle tiempo en averiguar cosas y entenderlo al máximo (“si no vas a hacer el esfuerzo por ser el, mejor no lo hagas”). No siempre fui fan de los Yankees; al principio solo me gustaba el béisbol, a veces me gustaba un equipo y a veces otro en líneas generales. Pero mi padre tenía cierta afección por lo Yankees. No es que fuera fanático pero le agradaba el equipo. Tuve amigos que jugaban béisbol y odiaban a los Yankees… jejeje y aún los tengo.
Al pasar al tiempo fui sintiendo más y más agrado por lo que representaban los Yankees y aún cuando me agradan todos los deportes, creo que el único equipo que de verdad me convierte en fanboy en algunos momentos son los Yankees. Algo tiene el equipo que nos hace sangrar pinstripes, pero creo que ya lo descubrí…
Al final, creo que Steinbrenner es realmente el espíritu de los Yankees y supo transmitirlo a todo el equipo y al deporte. George siempre era auténtico, y algunos lo admiraban, otros lo odiaban, pero probablemente si todos tuviéramos la oportunidad de haber estado en los zapatos de George M. Steinbrenner en nuestras vidas, habríamos hecho lo mismo que él hizo: él siempre quiso ganar.
Lo difícil sería controlarnos y poder cumplir con todo el mundo. Encontrar el balance entre el éxito y el fracaso de la manera que lo hizo George será muy difícil. Lo más importante de George Steinbrenner fue alguien que siempre se esforzó por que los Yankees fueran: “Tradition and Pride“ y todos los fans del Baseball y de los Yankees de alguna manera siempre nos sentimos así y creo que se lo debemos en parte a George. Descanse en paz Mr. Steinbrenner.