Espanyol 3-2 Mirandés. Si se premiara el esfuerzo…

18 Jan

El primer partido de los Cuartos de Final de la Copa del Rey fue un partidazo. Todos pensábamos que esta ida se centraría solo en el Real Madrid-Barcelona, pero ahora este Clásico tiene trabajo por delante para igualar el partidazo que fue el Mirandés-Espanyol.
Lamentablemente, el fútbol es como la vida, injusto, muy injusto. Un equipo de 2ª División B contra un Primera, en el estadio del Primera, y tras 85 minutos de dominio del teóricamente inferior, el Espanyol da la vuelta con tres goles express.
Injusto que un rival tan pequeño dé un repaso en casa del grande y al final se vaya con lágrimas en los ojos. Queda la vuelta, sí, pero no es lo mismo un 0-2 que un 3-2, evidentemente.
Injusto que no sólo haya sido un baño de fútbol, sino que además hayan sido tan perjudicados por por el arbitraje. Es cierto, que de los árbitros no se debería hablar, pero una cosa es ser el Barça o el Madrid y otra es ser el Mirandés en Cornellà.
Mateu Lahoz se tragó -y no porque no viera, sino por no considerarlo así- dos penaltis, a mi parecer bastante claros, a favor del Mirandés. Y por si fuera poco, la posición en la que se

encuentra Weiss en la jugada del primer gol es más que dudosa.
Entre el agotamiento de 85 minutos impresionantes y un gol en posición dudosa, las piernas no daban más y los ánimos fueron decayendo, terminando así con una remontada impresionante del equipo perico.
P.D.Entre otras cosas que tener en cuenta, no se pierdan el segundo gol del Mirandés. Un sobrado Amat, que siendo último hombre creyó que podía hacerle una ruleta a un 2ªB sin problemas, aun y cuando estaba abajo en el marcador. Pues le salió muy mal, quedó en ridículo y la definición de Pablo Infante es de locura. Pablo Infante, nunca olviden ese nombre.

Leave a Reply


¿Quién es Gabriel Landaeta?

Informático de oficio, bloggero de hobby. Ferviente fanático de los deportes y de estar siempre al día en ellos. Lamentablemente escribo cuando puedo y no cuando quiero. Espero disfruten de leernos tanto como yo de escribirles.

No te pierdas