Zaccheroni o el regreso de la vieja guardia

Es casi imposible no notarlo: cada vez con mayor contundencia, los entrenadores de fútbol se convierten en noticia. Pero no sólo por la razón tradicional -sus despidos- sino por la forma como son cortejados.
La novela de José Mourinho y la chaqueta que no lava fue colosal, el desfilede técnicos en el banquillo del Real Madrid podría ser organizado por Victoria Beckham e incluso en Francia, con una de las ligas menos glamorosas de Europa, siempre el entrenador del Paris St. Germain, del Lyon o el Marsella son noticia.
Pero, como con el caso de los jugadores, la cuestión es cíclica: hoy algunos están de moda, mañana quién sabe. ¿Dónde está Héctor Cúper? ¿Se cansó de los últimos desastres que hasta Georgia lo llevaron? ¿Carlos Queiroz está seguro en su puesto después del terrible camino eliminatorio de Portugal? ¿Y Juande Ramos?
Parece que se han quedado sin aliento, pues es el momento de Guardiola, de Deschamps, Blanc y, sobre todo, de Rafa Benítez que sin demasiados logros con el Liverpool ha logrado despertar cada día el interés de diferentes equipos.
De hecho, Alberto Zaccheroni, que está de regreso luego de 3 años vacacionales -la fama y el interés se pagan con buena cantidad de euros- fue contratado por la Vecchia Signora para cuidarle el puesto hasta que Rafa termine su paso por la Premier League.
Pero será bueno ver de nuevo a Zaccheroni con sus maneras de asesor de seguros que está de visita en un banquillo. Con la mirada que a veces parece perdida cuando el equipo más lo necesita. Pero con una tentación a la vocación ofensiva que lo diferencia del resto de los italianos.
Así que no pierdo la esperanza de ver también a Arrigo Sacchi o a David O’Leary que tanto hicieron por el AC Milan y ese fantasma que es ahora el Leeds United.
Y, aunque ya no están de moda algo saben de fútbol, así que deseo que, Zaccheroni a la cabeza, vuelvan unos cuantos más para que refresquen antes y después de Sudáfrica 2010 las ideas sobre el juego que a veces parecen gastadas.