Tenemos una nueva moda en la Liga. Tirar más de un balón al campo para retrasar el juego.
Inicialmente parecían errores de los recogepelotas. Luego, parecían provocaciones de los recogepelotas. Ahora, ya se perdió completamente la vergüenza; ahora es voluntario, con descaro y por parte incluso de jugadores desde el banquillo.
Suena como poca cosa, porque no son agresiones ni ofensas deliberadas, pero a mi me parece bastante criticable y no veo que los árbitros estén haciendo demasiado por impedir que siga sucediendo.
Hata esta temporada, no recuerdo haber visto que sucediera, al menos no con esta frecuencia. Se convierte en parte del juego, como eso de forzar las amarillas. Pero no sé, a mi no me suena mucho a fair play y creo que son situaciones perfectamente punibles.
Si tanto se preocupan las federaciones y cuerpos de árbitros de Europa por hacer de este deporte lo más limpio posible, va a haber que empezar a sancionar, si no es posible a algún jugador o técnico, directamente al club, para que inculquen tanto en los jugadores como demás trabajadores de la organización el tipo de juego que deben tener.
Siempre hay que recordar que estos que vemos todos los fines de semana en la tele son el ejemplo para las categorías inferiores, para el futuro que está por venir. Si no se da el ejemplo desde lo más alto, no esperen demasiado de los que vendrán luego.
Suena a que exagero, pero así se empieza, y esto daña al fútbol.
P.D. Por eso en este último caso, el peor de todos, al menos vimos buen ejemplo de parte de Javier Aguirre disculpándose ante el Getafe. El mismo técnico del club maño habló de falta de fair play.