Para ser el mejor jugador del mundo…
28 Mar
Hace falta mucho, mucho. Como lo describe ADIDAS en su comercial sobre el Balón de Oro, son muchos a quienes tienes que superar y mucho en lo que tienes que centrarte.
En este caso en particular no voy a destacar la magia de Messi, o sus regates, definiciones de PlayStation ni nada por el estilo. Creo que es importante resaltarlo como ejemplo de profesionalidad, deportividad, esfuerzo y competitividad.
Es normal ver partido tras partido jugadores fingiendo, dramatizando, buscando piscinazos en el área o cerca de ella para conseguir un penalti, una falta peligrosa o una amonestación al rival. Ser de los que se tiran implica aprender ese arte, pero es mucho más sencillo que no serlo. Es fácil tratar de buscar el premio fácil pero inferior, o de buscar más la ofensa al rival que el mérito propio.
Pero este pequeño argentino no. Mientras más de la mitad de los delanteros buscarían echarse un clavado y echarse a fingir el llanto en el suelo, sobre todo cuando saben que existe un contacto y la falta muy probablemente será pitada, Lionel Messi se queda con el balón, lo pelea y buscar irse del rival para lograr el premio máximo, el gol. Nada de conformarse con faltas peligrosas o una penalización al contrario, el gol.
Es otro mérito de este señor que sí sabe lo que es necesario para ser el mejor, y que debería ser el ejemplo para muchos, sobre todo aquellos que aún están en categorías inferiores y quieren crecer en el deporte.
He aquí el ejemplo más reciente de lo que comento. Esto fue en el último amistoso jugado el fin de semana entre Estados Unidos y Argentina.

