A este ritmo, más de un infarto va a haber en España por someter a los corazones a tanto estrés en tan poco tiempo. El primer clásico no fue el más vistoso, pero no decepcionó. No entraré en los pormenores del partido, sino en su significado en general. La estrategia de Mou, aunque muy criticada por rácana y poco atrevida, funcionó. Jugando el juego del Barça, se podrían haber llevado otra manita. Es por esto que probablemente se vea el mismo planteamiento en la final de Copa. El mayor problema de estos cuatro clásicos es verlo como partidos independientes, sin analizar lo que realmente significan para la competición de turno. El Madrid vio el último partido casi como [...]
Es un tema complicado éticamente pero lógico deportivamente. Ya vimos hace unos meses cómo el Real Madrid forzaba claramente la expulsión de dos de sus jugadores para estar “limpios” para los octavos de final de la Champions. En aquel momento fueron los merengues con Xabi Alonso y Sergio Ramos, y con la complicidad de Dudek, Casillas y Mou, quienes produjeron esa escena que lograría que la UEFA les abriera a todos un expediente por este affaire. En esta ocasión serán Guardiola y sus pupilos los que tendrán que jugar sus cartas de forma muy inteligente si no quieren tener los mismos problemas que el Madrid. Y es que Busquets, Mascherano, Valdés y sobre todo Messi, podrían perderse el Clásico si ven una amarilla ante el Almería. Es por esto que lo ideal para Pep sería que los cuatro vieran la amarilla ante el Villarreal, como ya lo hizo Xavi en su último partido, por lo que no estará ante el submarino. ¿Qué deberían hacer? Pues complicado. Si no reciben tarjeta en este partido, tendrían que andarse con mucho cuidado ante el Almería, o en su defecto, no jugar. Es complicado jugar esta clase de fútbol, ya que me parece un tanto desleal y feo, poco fair play. Pero por otro lado, nadie quiere perderse el partido que podría definir la Liga, sobre todo siendo jugadores clave. Yo creo que Guardiola buscará que uno o dos vean la amarilla en El Madrigal, y los que no, descansarán ante el Almería. Tú ¿Qué crees correcto?
Hace falta mucho, mucho. Como lo describe ADIDAS en su comercial sobre el Balón de Oro, son muchos a quienes tienes que superar y mucho en lo que tienes que centrarte.
En este caso en particular no voy a destacar la magia de Messi, o sus regates, definiciones de PlayStation ni nada por el estilo. Creo que es importante resaltarlo como ejemplo de profesionalidad, deportividad, esfuerzo y competitividad.
Es normal ver partido tras partido jugadores fingiendo, dramatizando, buscando piscinazos en el área o cerca de ella para conseguir un penalti, una falta peligrosa o una amonestación al rival. Ser de los que se tiran implica aprender ese arte, pero es mucho más sencillo que no serlo. Es fácil tratar de buscar el premio fácil pero inferior, o de buscar más la ofensa al rival que el mérito propio.
Pero este pequeño argentino no. Mientras más de la mitad de los delanteros buscarían echarse un clavado y echarse a fingir el llanto en el suelo, sobre todo cuando saben que existe un contacto y la falta muy probablemente será pitada, Lionel Messi se queda con el balón, lo pelea y buscar irse del rival para lograr el premio máximo, el gol. Nada de conformarse con faltas peligrosas o una penalización al contrario, el gol.
Es otro mérito de este señor que sí sabe lo que es necesario para ser el mejor, y que debería ser el ejemplo para muchos, sobre todo aquellos que aún están en categorías inferiores y quieren crecer en el deporte.
He aquí el ejemplo más reciente de lo que comento. Esto fue en el último amistoso jugado el fin de semana entre Estados Unidos y Argentina.
Sólo una competición de tan altísimo nivel puede traernos a los aficionados emociones tan grandes. Y en general, diría que también justicia. Los dos encuentros de anoche entre el Barcelona y el Arsenal, y entre el Shakhtar y la Roma lo fueron.
Con respecto al primero hay algo más de polémica, debido a que muchos culpan al árbitro de haber condicionado el partido a favor de los de casa. Es fácil decir eso cuando el equipo local recibe un penalti y el visitante una expulsión muy importante. Pero al ver que cuando jugaban once contra once, el Barcelona tuvo un 71% de posesión de balón, buscó el partido, fue el único que creó fútbol y ocasiones y además marcó, ya suena distinto. Cuando el Arsenal marcó sin haber tenido ni un remate al arco, cuando uno de sus jugadores trabajó en ser más un malcriado que un profesional, también se ve distinto. ¿Que la expulsión es rigurosa? Sí, pero injusta no. El penalti pitado fue muy claro (y el no pitado también). En este partido, el premio se lo llevó quien fue superior, así que lo veo justo.
Y en el otro partido mucho más. La Roma demostró tanto la decadencia de la liga italiana actual como la decadencia propia del club. Demostraron por qué la Bundesliga [...]
Ya he hablado muchas veces aquí sobre el poder que tienen los medios para influenciar el deporte. Particularmente en España. Las opiniones y formas de actuar, sean para bien o para mal, muy probablemente repercutan en decisiones futuras de clubes y en la liga y en general y, por supuesto, en lo que puedan pensar los aficionados y lectores. En este caso creo que los medios no exageran demasiado al ensañarse contra David Navarro, que desde el partido contra el Athletic se ha vuelto el punto de mira de todos en el fútbol español. La realidad es que prácticamente nadie se había fijado en el central ché hasta las agresiones a los jugadores vascos del pasado domingo y posteriores declaraciones como las de Llorente. Así como critico constantemente a los medios de comunicación por actitudes mal intencionadas y a veces casi morbosas, esta vez me muestro satisfecho. No porque me parezca que esté bien atacar constantemente a un jugador de la forma que se está haciendo, sino que en esta oportunidad siento que es posible que la ferocidad mediática puede traer conclusiones positivas. En primer lugar, una posible sanción por sus agresiones (aunque de momento no sucederá). En segundo lugar, para el próximo partido, muy probablemente el jugador estará condicionado psicológicamente, sobre todo porque tendrá que marcar a un súper mediático como lo es Messi. Y por último, es un llamado de atención para los demás jugadores de este estilo. Esperemos que no me equivoque. Siempre es importante rechazar categóricamente a los jugadores violentos que manchan el buen juego.
Les dejo por aquí unos videos sobre el jugador. Entre ellos, uno de Michael Robinson con un muy buen análisis.
Desde que terminó la última jornada de Liga, que nos dejó en la rueda de prensa en la que Mourinho comentó que a Cristiano le dan muchas patadas, mientras que “con otro” -en alusión a Messi, claro- tienen miedo de meter el pié. A raíz de esto ha surgido una cadena de comentarios en relación a esto, en los que varios personajes del madridismo han comentado al respecto, dando sus explicaciones de por qué a Cristiano Ronaldo le pegan más. Asimismo, ha habido quienes salen a refutar estas opiniones, como es el caso de Batista, quien dice que tanto al portugués como a Lionel Messi le dan patadas por igual. Muy bien toda esta discusión. Pero, ¿tiene algún sentido?¿Es bueno o malo que uno reciba más o menos patadas?¿Es culpa de uno o de otro que esto sea así? Si no lo es, ¿entonces de quién?¿De los jugadores?¿De la liga?¿La federación? Es que lo que entiendo por esta discusión es eso, una búsqueda de excusas, o un reclamo de justicia. Pero no un reclamo como que uno debería dejar de recibir patadas, sino como que el otro debería recibirlas también, o más. A mi parecer, lo que Mourinho y su gente busca con esto es, como siempre, poner una presión mediática a ver si resulta en más agresiones hacia el argentino. Pero luego, que se le dé atención a esos comentarios y se abra un debate de al respecto, ya me parece absurdo. Independientemente de que uno reciba más o menos patadas que el otro, esto no debe ser una excusa ni determina cuál es mejor o peor. En todo caso, debería simplemente servir de crítica para que ni uno ni otro -y de hecho ningún futbolista en general, no sólo estos dos- reciba agresiones. Las faltas están en el juego, tanto para un jugador como para otro. Las agresiones también, y esto es lo que se debe evitar, no fomentar. Dudo que los jugadores consideren dejar pasar a Messi libremente frente a sus narices sin hacer nada y luego redondear a patadas al jugador merengue. Esto no es así. Por favor, vamos a centrarnos en el fútbol y debatir menos temas que no llevan a nada, o al menos a nada positivo.
Desde hace varios años vengo leyendo y coincidiendo con las opiniones que relacionan a la liga española con la escocesa. Que las divisiones entre dos que pelean por los títulos y los demás son muy grandes.
Pues este año no parece ser un año de sorpresas. Al menos no de momento. A pesar de un tropiezo que ha puesto al Barcelona siete puntos por encima del Real Madrid, no parece haber la menor duda de que estos dos equipos están a un nivel muy superior al resto.
Es por eso que, por primera vez en 21 años, los dos más grandes del país se verán las caras en la final de la Copa del Rey.
Este año, en lo que queda de temporada, estos dos equipos podrían verse las caras hasta cuatro veces, e incluso todas podrían ser en el mes de abril.
Suponiendo que se encontraran en Cuartos de Final de la UEFA Champions League, jugarían la ida el 5 o 6 de abril y la vuelta el 12 o 13 de abril. El partido de la segunda vuelta de la Liga en el Bernabéu sería el 17 o 18 de abril y la final de la Copa el 20. ¿Imaginan un mes así? De infarto.
Más importante que eso, es que ya, salvo una sorpresa enorme en la que ni Barça ni Madrid ganasen la Liga, la Supercopa de España estaría ya determinada a ser otro Clásico.
Sin duda, este año nos podría traer la mayor emoción y drama al fútbol de España. No queda más que esperar y disfrutar.