En el deporte hay relaciones que se crean independientemente de lo que pueda suceder en una temporada. Hay que estar claros como cualquier otra profesión los deportistas son de un equipo u otro no por fanatismo, aunque esto influya en su preferencia, sino por el dinero, las ofertas laborales entre otras. Esta temporada podemos ver a un madridista jugando en el Barcelona, así como también podemos ver un Catalán jugando en el Madrid, es cuestión de quien ofrezca un reto o una mejor oferta lo que influye a la hora de decidir en que equipo jugar.
Obviamente quizás hay momentos donde hay una carga de fanatismo, que de el último impulso a la hora de decidir. En la final de la Champions, cuando Mou dió a conocer “Oficialmente” a su equipo que se iba al Madrid las malas lenguas dicen que fue muy emotivo, y para muestra el siguiente video.
Ahora toca afrontar una nueva temporada, con mas retos tanto para el Inter, que tiene que demostrar que lo que logró no se debe únicamente a Mourinho, sino a la calidad de sus jugadores, y así como también para el Madrid de Florentino que tiene que demostrar que las cartera y los millones de euros que vienen gastando sirven para ganar títulos que no consiguen desde hace ya bastante.
Blau y grana, azul y granate, blue and deep red; bienvenidos a la fiesta del fútbol moderno, donde todos están invitados; pasen y deléitense, es la fiesta del Barcelona.
Cuando comenzó la temporada se especulaba si sería suficiente el equipo para lo largo que sería el año, donde tocaba revalidar lo conseguido la majestuosa temporada pasada, donde hubo seis (6) títulos. Estamos a sólo siete partidos del final de liga y sólo a dos juegos de la final de Madrid de la UEFA Champions League 2010 y el equipo del Barcelona juega como los dioses, domina a placer a sus rivales -llámese como se llame, tenga la historia que tenga- y, es líder único y absoluto de la liga.
Seguimos presenciando la divergencia, el duelo de dos titanes que viven en pueblo de débiles pigmeos. Sigo negándome a la idea de que esta sea, como muchos dicen, la mejor liga del mundo. Lo dije hace unas semanas cuando califiqué de negativa la llegada de estrellas como las que llegaron el pasado verano, sobre todo porque prácticamente todas llegaron al Madrid y una al Barcelona. El rendimiento de estos dos equipos lo puede decir todo, pero hay más que eso. Vamos a repasar algunos datos: En primer lugar, la Liga está más rota que nunca. Acaba de terminar la jornada número 26 -es decir, quedan 12 aún por jugar, 36 puntos- y ya son 18 los puntos que separan a los líderes del Valencia, el siguiente en la tabla. 18 puntos se dice fácil, pero estamos hablando de seis victorias de diferencia, lo que significa que, si el tercer lugar quisiera soñar con este campeonato aún, tendría que esperar que tanto el Barça como el Madrid perdieran, como mínimo, la mitad de los partidos que les quedan y que el Valencia ganara esa misma cantidad. Read more…
Como ya sabrán, el árbitro que pitó el encuentro entre el Atlético y el Valencia, Pérez Burrull, ha sido -nuevamente- castigado por su mal arbitraje. En este caso se le achacan unos tres o cuatro errores, estando entre los más relevantes una mano clarísima y más que voluntaria de Marchena en el área en una jugada contra el Kun, y un derribo de Banega a Reyes, penal a todas luces, que el cántabro también omitió.
España sigue dando evidencia de malos árbitros y arbitrajes, lo que tal vez nos llevaría al mismo debate de mi post anterior. Alfonso Pérez Burrull, debito a su increíble cantidad de malas actuaciones, podría considerarse tal vez el peor árbitro de Primera, o al menos, el más conocido de ellos, ya que ha estado suspendido anteriormente por un pésimo arbitraje en un Real Madrid-Osasuna que afectó muchísimo a los navarros, y ha sido muy criticado por actuaciones como la que tuvo en el partido de ida en la Copa del Rey entre el Barcelona y el Sevilla, entre otros. Read more…
Sigo insistiendo con lo del arbitraje, pero así mismo siguen también todos en esta liga, en este país, veamos si con este buen video se zanja la polémica, o al menos supero yo el tema para seguir hablando de lo mismo aquí.
Me perdonarán lo monotemático. No es así como quisiera que fueran los primeros artículos de este blog. Quisiera algo más alegre como el deporte debería ser, pero simplemente sigo leyendo y viendo tonterías que me hacen hacer de este medio mi vía de catarsis.
En esta ocasión vuelvo con lo mismo que en el anterior (vaya que sí soy monotemático), sobre las críticas destructivas en vez de análisis inteligente para el deporte. Del fanatismo en el periodismo, o mejor dicho, del fanatismo en vez del periodismo, que está claro que es difícil a veces mantener la objetividad, pero que un intento al menos no cae mal.
Mi primera crítica es la siguiente:
Estamos ya en la segunda semana desde la falta que le significó dos partidos de suspensión a Cristiano Ronaldo, razón por la cual ya se ha perdido el partido en Riazor. El partido lo ganaron los visitantes 1-3 y jugaron, a decir verdad, muy bien. Rompieron ese gafe de no ganar desde el 91 y hasta hubo una jugada increíble (y hasta arriesgada diría) de Guti de la que se hablará por mucho tiempo (video abajo). Read more…
Hoy Marca ha publicado esta noticia. Una noticia sin duda importante, al menos para el joven revelación Sergio Canales, que con un repentino brillo deslumbró a muchos y en menos de lo que cualquiera hubiera pensado pasó de la humilde cantera del Racing, a un paso si se puede decir muy breve por la primera plantilla del equipo cántabro, a un equipo ‘galáctico’. Qué sueño para este dieciochoañero, ¿no?
Bueno, yo no estaría tan seguro. Sé que muchos ya han debatido este punto, así que voy a aprovechar y dejar la mía también:
No es la primera vez que surge un jugador de esta manera, repentinamente, haciendo jugadas o marcando goles impresionantes, como todo un killer. Después de esto llega la sobredosis mediática, videos corriendo por toda la Web, en todos los idiomas, etc. Por supuesto, antes, durante y a veces incluso después de este proceso los clubes están deseando ser los primeros en apoderarse de la estrella postpuber. Esto quiere decir que empieza una puja un poco meditada y algo absurda, más bien como una idea de: “Mejor tenerlo yo a que lo tenga otro, ¿quién sabe si es bueno?”. Es no asumir el riesgo de cometer un error, pero con la posibilidad de cometer otro.