Rosell despierta el victimismo madridista
1 Apr
Todos pensaban que las desafortunadas palabras chulescas de Sandro Rosell cuando dijo que su equipo ganaría 5-0 al Madrid en la final de la Copa del Rey “para no perder el hábito” causarían polémica, rabia, indignación y demás.
Pero no, el error del presidente del Barcelona no tomó esa dirección, sino que más bien tomó un victimismo ideal para los medios madridistas y el entorno del club.
Ahora, desde Eduardo Inda, impresentabilísimo presidente del diario Marca, hasta José Mourinho, han hablado de que si esas palabras hubieran salido del lado del Real Madrid, todo habría sido mucho peor.
Pobrecito Mourinho, Florentino y el Real Madrid, la injusta víctima de los medios y del resto de clubes del mundo, ¿no? Siempre se ha dicho “cría fama y acuéstate a dormir”.
¿Qué pasa? Si esto fuera cierto, es porque el club blanco se lo ha ganado indignando una vez tras otra con sus chulerías, sobre todo desde la llegada del técnico portugués.
Las palabras de Rosell estuvieron muy mal. Tanto Inda como Mourinho critican que no se mida con la misma vara al Barcelona y al Madrid, pero opinan que las palabras del presidente catalán han sido correctas.
Pues yo no, critico tanto las palabras de sobrado de Sandro como el victimismo desmedido del madridismo.
Estas palabras son el gancho ideal para destruir a los culés si llegan a perder la Copa, por ende poner un poco más de presión, y también para limpiarse un poco el nombre los blancos con este victimismo. Estos son los mayores motivos por los que las palabras de Rosell han estado erradas.
El presidente debería dedicarse a hacer su trabajo, con la humildad que hay en la plantilla y el entrenador. E Inda, Inda debería dedicarse por una vez en su vida al periodismo y dejar a un lado su extremo madridismo. Un poco de objetividad por favor.

Hace falta mucho, mucho. Como lo describe ADIDAS
El alemán va en serio. Durante toda la semana se estuvo hablando del buen nivel en el que están los bólidos Red Bull, e incluso el mismo Vettel comentó que este año todas las demás escuderías tendrían que luchar contra la suya, cambiando así los favoritismos habituales en esta competición.